Tu parte
- Un volumen mensual por sucursal, el que estimamos juntos en el paso tres.
- Un plazo corto, para que el platillo alcance a arrancar.
- Tener el platillo en carta durante ese plazo y dejar que el equipo lo ofrezca.
Para compras y para cocina
Meter un producto nuevo es un riesgo: si la primera vez no sale bien, nadie lo vuelve a pedir. Por eso no te entregamos una caja y ya. Te acompañamos hasta que el platillo se venda solo.
De la primera plática al abasto
Así se ve el proceso completo. Lo que hacemos nosotros, lo que necesitamos de ti y cuánto tarda cada parte.
Quince minutos, por WhatsApp
Qué tipo de cocina tienes, cuántas sucursales, con qué equipo cuentas y cuánto crees que puede salir. De esa plática sale todo lo demás, incluido el precio.
Muestra sin costo
Te la mandamos para que la pruebe tu chef, con tu gente y tu plancha. No en una degustación aparte donde todo sale bien, sino en el lugar donde se va a cocinar todos los días.
Una sesión con tu chef y con compras
Definimos porción, guarnición, costo por porción y precio de venta. Si el margen no te cuadra, te lo decimos y buscamos otra presentación. Preferimos eso a venderte algo que no te deja.
En cada entrega
Una guía visual para pegar en la cocina con los tres métodos: asador, sartén y freidora, cada uno con temperatura, tiempo y pasos. Es sencillo, y así sale igual en el turno de la mañana y en el de la noche.
Ruta y día fijos
Definimos volumen, frecuencia y ventana de entrega. A partir de ahí es una ruta programada, no un pedido que alguien tiene que acordarse de levantar cada semana.
Lo que hacemos después de la entrega
Un proveedor normal termina su trabajo cuando firmas la entrada de mercancía. Nosotros seguimos, por una razón muy simple: si el platillo no se vende, tú dejas de pedir y los dos perdimos.
Te ayudamos a fijar porción y precio de venta con el margen que necesitas. Un chicharrón mal porcionado te come la utilidad sin que se note en el reporte.
Revisamos cómo lo describe tu carta y cómo lo sugiere el mesero. La mayoría de los platillos nuevos no fallan por sabor, fallan porque nadie los ofrece.
Tent cards para las mesas, fotos del platillo y textos listos para carta, pizarrón y redes. No tienes que producir nada de tu lado.
La guía de preparación llega con cada entrega. Si entra gente nueva a tu cocina, la tiene pegada enfrente desde el primer turno.
Cada mes vemos cuánto salió contra lo que estimamos juntos. Si va lento, ajustamos porción, precio o la forma de ofrecerlo antes de que lo quites de la carta.
Para que el producto alcance a arrancar
Un platillo nuevo tarda entre uno y tres meses en encontrar su ritmo. Si se compra una vez y se abandona, nunca se sabe si funcionaba o si le faltó tiempo. Por eso trabajamos con un compromiso de volumen por sucursal, con plazo, y nosotros nos comprometemos de vuelta.
Si al terminar el plazo el platillo no funcionó en tu carta, no hay penalización ni renovación automática. Lo único que pedimos es haber hecho el intento completo, con la ficha en la cocina y el platillo bien ofrecido.
Precios y descuentos
No hay lista secreta. El precio por kilo depende de cuánto mueves al mes y de en cuántas sucursales lo tienes. Los dos cuentan y se suman.
Los números exactos van en tu cotización, porque también dependen de tu zona y de la frecuencia de entrega. Te la pasamos el mismo día.
Pedir cotizaciónAntes de decir que sí
Si tu equipo necesita un dato que no está aquí, pregúntalo directo y te lo contestamos por escrito.
Preguntar por WhatsAppDe la primera plática a la primera entrega, normalmente entre una y dos semanas. Lo que más tarda es cuadrar el día de entrega con tu operación.
No. La muestra es sin costo, y la ficha de preparación y las tent cards van incluidas con tus pedidos.
Lo revisamos juntos antes de que lo quites. Casi siempre es porción, precio o que el equipo no lo está ofreciendo, y esas tres se arreglan. Si aun así no funciona en tu carta, se termina el acuerdo sin penalización.
Es un compromiso de volumen por un plazo corto, no un contrato de permanencia. No se renueva solo. Lo único que pedimos es haber hecho el intento completo, porque un platillo que se compra una vez y se abandona no dice nada.
Sí, y de hecho es lo que recomendamos con grupos. Se arranca en la sucursal con más rotación, se mide un mes y con esos números se decide si se abre al resto.
Te mandamos ficha técnica, condiciones de manejo, vida de anaquel y datos fiscales del lote que vas a comprar. Si tu grupo pide un expediente con formato propio, lo llenamos.
No hace falta. Se termina en asador, sartén o freidora, y la ficha de preparación trae los tiempos de cada método.
Paso uno
Quince minutos de plática y una caja en tu cocina. De ahí sale si esto tiene sentido para tu carta o no, y lo sabrás tú antes que nosotros.